viernes, 4 de enero de 2013

Entrevista. Antonio Hurtado Torres


Conocemos a Antonio Hurtado Torres Profesor, musicólogo y compositor, Antonio Hurtado Torres es conocido por sus estudios sobre el origen de la música flamenca.


En 2011 compuso la fabulosa marcha "Luz y Gloria de Sevilla"
Marcha sinfónica dedicada a la Virgen de Regla de la Hdad de los Panaderos de Sevilla, con motivo de su participación en la jornada mundial de la juventud. 
Estrenada por la banda sinfónica municipal de Sevilla el pasado 14 de agosto en el concierto extraordinario de vísperas de la festividad de la Virgen de los Reyes. 


P.D.P Cuéntanos un poco de tu carrera en la música. ¿Cuando te diste cuenta de el don que tienes para componer?


A.H.T En esto de las vocaciones, más que uno darse cuenta de tener un don, se trata más de sentir una inclinación, una forma de ser, de percibir el mundo de una manera. Supongo que eso vendrá, al menos en parte, en los genes. En mi caso, soy sobrino nieto de Juanito Valderrama, hijo de su sobrina, Lola, que también es cantaora. Eso influye, yo no sé hasta qué grado exacto, pero muchísimo desde luego, sí. Luego, llega un momento en que uno, lo que sí se da cuenta es que a esa inclinación natural -eso sí- hay que dotarla con los medios técnicos necesarios, estos es: hay que estudiar en el conservatorio, para aprender todos los aspectos técnicos y estéticos de la música:un instrumento, la armonía, la composición, la orquestación, la historia...así que eso hice. Estudié muchos años y obtuve los títulos de piano, armonía, composición e instrumentación, y solfeo y teoría de la música. Después, he publicado, junto con mi hermano, David, tres libros sobre estudios históricos y musicológicos sobre el flamenco y la música andaluza( El Arte de la escritura musical flamenca; La Voz de la Tierra, y La Llave de la Música Flamenca) , así como dos discos con música flamenca de cámara, de la que soy compositor e intérprete al piano(en los mismos discos, también participa, con obras e interpretaciones suyas, mi hermano).

P.D.P De sus composiciones ¿cual es de la que mas satisfecho se siente? 

A.H.T He compuesto en muchos estilos, no sólo en Semana Santa,de hecho, este estilo es el más reciente para mí, y en todos ellos tengo alguna obra que me gusta(no soy en absoluto autocomplaciente, y tiendo a ser muy crítico con mis obras,habiendo llegado a destruir muchas a lo largo del tiempo, y gustándome sólo un reducido número de ellas). Pero como en este caso hablamos de música de Semana Santa, concretaré y diré que estoy bastante satisfecho con lo que he compuesto en este estilo: En primer lugar, una colección de piezas de capilla. Especialmente, las más recientes de estas piezas(Cristo Yacía en los Brazos de la muerte, y Hodie Mecum Eris in Paradiso, dedicadas a la Hermandad de la Vera-cruz de Sevilla)han gustado enormemente tanto a la hermandad como al público en general, algo que es muy infrecuente en este tipo de música. Concretamente me han dicho que estos tríos suponen una innovación en el género, y que son como breves marchas de palio en miniatura, para trío, con un lenguaje muy extraño a lo que es el idioma de este tipo de obras, pero no extraño por la vía del lenguaje disonante y difícil, sino por otros elementos que, siendo originales, resultan también agradables al público y a los músicos.
Y luego está mi marcha "Luz y Gloria de Sevilla".
Esta marcha ya ha sido interpretada magníficamente bien en diversas ocasiones por la Banda Sinfónica Municipal de Sevilla, y por otras bandas en el extranjero, como la Banda Nacional de conciertos de San José de Costa Rica. La obra ha sido considerada por algunos como muy difícil de tocar. Y lo es. Lo que pasa es lo siguiente: muchas veces, una obra, durante su composición, es ella la que va tomando cuerpo propio y es ella la que, según su carácter, te va guiando hasta donde ella "necesita" llegar.
Aparte, yo quería desde el principio que fuese una marcha de carácter sinfónico, que aunque fuese interpretada por una banda, sonara siempre lo más parecido posible a una orquesta. En este sentido, para que una banda suene de esa manera, o bien dispones de una banda de 200 intérpretes, o bien, en el tipo normal de banda, más reducidas, tienes que llevar al límite los instrumentos. Especialmente los metales, que son los que dan más densidad. No hay otra. Así que, cuando estaba componiéndola, comprendí que tenía que tomar una decisión: o dejaba que la marcha llegara al límite de sus posibilidades, y al límite de la idea que yo tenía, aunque el resultado fuese sumamente difícil de tocar; o bien, pensando más en lo inmediato, en la calle, optaba por una técnica de instrumentación "estándar" que pudiera tocar todo el mundo, a la vez que "podaba" a la obra de recursos contrapuntísticos que no se prestan a tocar mientras se anda por la calle. Algo tenía que sacrificar.¿Qué es preferible: una buena marcha "de calle", o una buena obra musical? Evidentemente, lo segundo. ¿Que no la pueden tocar todas las bandas? Bueno, pues la tocarán tres o cuatro. Recuerdo cuando, hace unos 15 años, eran dos o tres bandas las que eran capaces de tocar "Soleá dame la mano". No puede componerse con ese criterio. Si un compositor del siglo XIX, se hubiera limitado a escribir con las exigencias de la técnica instrumental que utilizaban músicos y compositores en el siglo XV, o en el XVI, o en el XVII, o en el XVIII, no hubieran existido el romanticismo ni los movimientos posteriores. No podría haber existido Chopin tal como hoy se le admira, sino que hubiera escrito motetes al estilo de Palestrina.
En cada período histórico, han sido las necesidades expresivas de los compositores que llevaban al límite las posibilidades del instrumento el motor principal de la evolución de la técnica instrumental. En 1800 algunos compositores compusieron obras que "no se podían tocar". En 1850(cuando ya hacía años que se podían tocar las obras imposibles de tocar en 1800) algunos compositores compusieron obras que "no se podían tocar". En 1900(cuando ya hacía años que se podían tocar sin problema las obras imposibles de tocar en 1850) algunos compositores compusieron obras "que no se podían tocar"... No hace falta seguir. 
Yo hice lo que debía y lo que quería, y punto.
Pudiera pensarse que como compositor, es lógico que hable así de mi propia obra, pero, como decía antes, no soy en absoluto autocomplaciente. Soy muy crítico con mis obras. Me gustan pocas de ellas, y nunca hablo de las mismas, a no ser que se me pregunte. No obstante, en este caso de Luz y Gloria de Sevilla, además de lo dicho, he de mencionar que he llegado a recibir juicios elogiosos de un maestro de tan altísima categoría como Tomás Marco.
El año pasado, Luz y Gloria de Sevilla se interpretó en el museo Nacional de San José de Costa Rica, por la Banda Nacional de Conciertos. Su director, el maestro Olaiza, dijo, a propósito de la obra:
"Luz y Gloria de Sevilla es una obra de altos quilates que reúne todos los ingredientes que debe de tener una buena obra, es emotiva, potente, con melodías bien concebidas y artísticamente bien ornamentadas lo que la hacen hasta cierto punto rayar en lo virtuoso y un reto para cualquier grupo instrumental."


P.D.P ¿En qué o quien se inspira para componer sus piezas?

A.H.T Depende para quién o para qué ocasión esté la obra concebida. 
Lo de la inspiración es una idea poética muy bonita, que tiene parte de realidad y otra de idealización, pero es muy relativa, pues si uno tuviera que componer solamente cuando "está inspirado" compondría dos o tres obras en toda su vida. A la inspiración hay que forzarla muchas veces. 
Si hay fecha para entregar una composición hay que terminarla como sea, venga o no venga la inspiración. Con técnica y un buen instinto musical se puede hacer así,incluso puede quedarte una buena obra. 
No obstante, también es verdad que si mientras la compones te viene la inspiración, ahí es cuando se produce la magia de un tipo de arte que no es ya explicable mediante fórmulas. Por lo que a mí respecta, en lo referente a música de Semana Santa, mi inspiración es, ante todo, Sevilla, en sus múltiples caras y aspectos(que son muchos), dentro de los cuales, por supuesto, hay que tener en cuenta a la hermandad y sus titulares, pero siempre vistos desde el prisma de Sevilla. Yo no podría - y, sobre todo, no querría- verlo a través del prisma de Helsinki.
En cualquier caso, he de dejar claro que, con o sin inspiración, lo principal es tener una técnica musical, un oficio estudiado y aprendido. Quiero decir: cualquiera es capaz de pintar en un papel un puente precioso, magnífico, originalísimo... pero para hacer en la realidad ese puente hay que ser arquitecto o ingeniero(no vale darle el dibujo a un arquitecto, para que él desarrolle la idea). De hecho a nadie que no lo sea se le permitiría nunca hacer un puente, o un bloque de pisos. Sin embargo en música, ya sabemos... Y no sólo -ni mucho menos- en la de Semana Santa.

P.D.P ¿Cuales son sus marchas clásicas preferidas?

A.H.T Estrella Sublime, Pasan los Campanilleros, Pasa la Macarena, Coronación de la Macarena, Rocío,Sevilla Cofradiera, Procesión de Semana Santa en Sevilla, Sagrada Lanzada, Tus Dolores Son mis Penas, El Cachorro, Saeta Sevillana, Jesús de las Penas.
Quizás me deje alguna en el tintero, pero, en cualquier caso, muy pocas más, y todas en estas órbitas estilísticas.
Ya, luego, para sinfonías, me gustan mucho Brahms y Turina, y para óperas, Verdi, Wagner y Vivaldi(entre otros).

P.D.P De las nuevas marchas que se han compuesto estos últimos años ¿cual o cuales te gustan mas?

A.H.T Difícil respuesta a esta pregunta, ya que estamos en un momento en que hay gran cantidad de buenos compositores en activo, muchos de ellos grandes amigos míos, y se escriben cada año decenas y decenas de obras(mientras que en la época de Farfán se componían una o dos cada año, con lo cual era más fácil su conocimiento y apreciación por parte del público).
Precisamente, al haber tantos compositores a los que me gustaría nombrar, tanto por falta de espacio, como por prudencia de no olvidar a ninguno, mencionaré solamente, a dos o tres: en primer lugar a mi hermano David Hurtado, cuya labor y calidad son ya innegables y bien conocidas desde hace tiempo, y, por otra parte, me gustaría llamar la atención sobre un fenómeno en el que estamos inmersos y que, aunque puede estar pasando desapercibido para muchos, con el paso del tiempo puede que veamos en el futuro que puede estar ahora dándose lugar a un punto de inflexión, a un antes y un después. Al éxito de este proceso están contribuyendo, en gran medida, con su esfuerzo personal, mi amigo Omar Chávez y el director de la Sinfónica Municipal de Sevilla, Francisco Javier Gutiérrez Juan: me refiero al auge que está adquiriendo la composición de música de Semana Santa en los países hermanos de Latinoamérica, y más concretamente a la incorporación de estas obras al repertorio español; obras con un estilo inédito, sorprendentemente distinto, estableciéndose desde ambas orillas, una fructífera relación.

Me vienen a la mente ahora, la impresionante obra "De donde proviene mi fe", del Maestro Lucidio Quintero, o la no menos sorprendente "Al Señor de los Milagros", del Maestro Manuel León Alva.
Creo que este fenómeno va a suponer una ampliación y una transformación de dimensiones históricas, en cuanto a la marcha procesional se refiere, que, sin duda contribuirá al engrandecimiento del género.


También quisiera destacar algo que muchos pueden considerar una herejía, si bien la mayor parte de la gente quizás ni siquiera haya reparado en ello, por verlo un fenómeno cotidiano. Es algo que ya he dicho en alguna ocasión, a saber: que aunque no sea la música que centre más mi atención a la hora de escuchar, ni haya -aún- compuesto nada en este estilo, considero que lo más original, novedoso, sorprendente, lo más característico y con más sello propio que se ha creado, musicalmente hablando, en Sevilla y otros lugares de Andalucía en el ámbito de la Semana Santa es la marcha de cornetas y de agrupación. Marchas fúnebres de banda "de palio" hay muchísimas en el repertorio romántico y de principios del XX en toda Europa, mejor dicho, en todo Occidente. Mater Mea(que de unos años a esta parte se ha puesto muy de moda), podría haberla escrito un finlandés, un londinense, un noruego, un alemán...En cambio, lo que se ha hecho aquí con un instrumento tan humilde como la corneta, que, en principio, solamente puede dar unas cuentas notas, y que no estaba pensado más que para sencillos toques militares, es, sencillamente dicho, una hazaña. El que sabe de música, y escucha y ve los alardes de virtuosismo que se despliegan con ese instrumento en este tipo de bandas, se da cuenta de que es algo así como(voy a emplear una metáfora) conquistar un imperio con la sola ayuda de dos o tres soldados de plomo y unos versos, y lo más importante: es algo que no se hace en ningún otro sitio del mundo, excepto aquí.

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